En estos últimos cuatro años la UPM ha vivido acontecimientos que será difícil eliminar de nuestra memoria.

Imposible olvidar el agujero económico que descubrimos de un día para otro, imposible olvidar los brutales recortes en el presupuesto, imposible olvidar el Rectorado de la UPM rodeado de furgones policiales, imposible olvidar la policía dentro de la Universidad, imposible olvidar la movilización de la Comunidad Universitaria… Pero sobre todo, imposible olvidar el despido de 301 compañeros del PAS, y el sufrimiento que eso generó en su situación personal y familiar, el trato humillante y vejatorio que recibieron desde entonces, su vida parada, a la espera de que se haga justicia… Hace 3 años de esto. Os recomendamos esta web para refrescar mejor la memoria: 301 UPM

En marzo de 2013 se abrió una profunda herida en la UPM que aún continúa abierta. Una herida que es imprescindible cerrar para poder continuar y trabajar por el futuro de nuestra universidad. 

Para ello consideramos necesario que el nuevo Rector que surja de las próximas elecciones se comprometa especialmente a trabajar para que la UPM cierre su herida y pueda recuperar el pulso necesario para mirar hacia el futuro. Hay que desterrar el miedo, recuperar el verdadero diálogo y conseguir que todo el personal recupere la motivación y el orgullo de ser parte de una gran Universidad.

Cosas que debería hacer el nuevo Rector en este sentido:

  1. Retirar los recursos que la UPM ha interpuesto contra los diferentes casos judicializados (ERE, juicios individuales, etc.) Y por consiguiente acatar la sentencia que declara el ERE como no ajustado a derecho, readmitiendo a todo el PAS Laboral despedido.
  2. Recientemente se ha producido una sentencia en segunda instancia de despido nulo a PAS laboral, (el cual de momento está cobrando sin ir a trabajar). El nuevo Rector debería aplicar esta sentencia de despido nulo a modo de jurisprudencia en los 17 casos similares que quedan por resolver.
  3. Que se haga efectivo el acuerdo del Consejo de Gobierno del 9 marzo 2013, por el que se debería crear una bolsa de empleo para los afectados por los despidos, consiguiendo que todo el PAS funcionario despedido vuelva a su puesto de trabajo.

 

Si bien hemos sabido que este punto no se ajusta a la legalidad, según manifestó el juez en uno de los juicios, el nuevo Rector debería asumir la responsabilidad de ejecutar este acuerdo de forma excepcional o en su defecto buscar la forma que permita que los interesados en volver a la UPM de los 301 puedan hacerlo.

No podemos olvidar que esta medida de despedir a 301 PAS junto con otras aprobadas en el CG del 9 de marzo de 2013 eran para ahorrar a la UPM 9 millones de euros. Pues bien, tal y como se refleja en los presupuestos de los ejercicios pasados, el despido de los 301 compañeros del PAS ha supuesto a las arcas de la UPM, hasta ahora, 10 millones de euros.

Tampoco olvidamos quienes fueron los culpables de todo esto. Los mismos que ahora se apresuran a reunirse con los 301 antes de las elecciones, cuando nunca los quisieron recibir antes. Los mismos que ahora a toda prisa proponen al Comité de Empresa y a la Junta de Personal del PAS un apaño para las bolsas de trabajo.

Imposible fiarse de gente así, que ya nos prometió todo lo prometible hace 4 años, incumplió sistemáticamente dichas promesas, nos apuñaló por la espalda y nos trató como basura una y otra vez.