Nuestros compañeros de CUPUMA nos piden que difundamos el siguiente comunicado:

http://www.cupuma.org/

Anteproyecto de la EMES

Por fin el anteproyecto de la EMES ha sido dado a conocer –de momento solo a  los Rectores- por la CAM. Consta de 81 páginas, y 124 artículos. El escaso tiempo que el texto obra en nuestro poder y la extensión de la normativa, imposibilitan un análisis pormenorizado de su contenido, que una vez más CUPUMA se compromete a llevar a cabo en un plazo lo más breve posible.

Pero lamentablemente ya podemos afirmar que las peores previsiones que habíamos hecho, tienen cumplida desarrollo en la EMES. Y como ahora ya no se trata de hacer alusión a planteamientos genéricos que pueden dar lugar a interpretaciones diferentes –e interesadas- todas las cartas están sobre la mesa. El intento de cambio de modelo hacia una universidad gerencial se confirma plenamente y una vez más la CAM servirá de ensayo para un cambio de modelo de la universidad en todo el país.

La modificación se articula sobre varios planteamientos claves que ya apenas enmascaran la existencia de universidades de primera y de segunda a la que una denominada financiación por objetivos trata de afianzar y consolidar. Se prioriza y apuesta por la competitividad en lugar de la colaboración, y se establece una diferenciación entre profesores docentes y profesores investigadores, estableciendo incluso una jerarquización  demencial entre ellos en beneficio de la investigación.

Lo que deja claro la EMES es que la imposición de la Universidad gerencial, se va a llevar a cabo fundamentalmente a través de la financiación y la gobernanza. Por primera vez la EMES aborda el tema con una cierta concreción y habla de que han existido recortes, a  la vez que  niega-con absoluto descaro- la evidente incidencia de estos recortes en la calidad de la enseñanza .

El planteamiento es muy  evidente:

Sin abandonar la cuestión de la financiación, la ley es el resultado de la ponderación de dos ideas que entran en conflicto. De un parte, el convencimiento de que una adecuada dotación económica es imprescindible para que la modernización del Espacio Madrileño de Educación Superior sea exitosa. Por otra parte, no puede perderse de vista que pronto se cumplirán diez años desde el estallido de la crisis económica y que esta aún constriñe la actuación de los poderes públicos. Como se ha dicho, es necesario sopesar ambas circunstancias, por lo que las restricciones presupuestarias actuales no pueden llevarnos a posponer el diseño del sistema de financiación de las universidades públicas al momento en que podamos certificar el final de la crisis. Imperativos elementales de racionalidad y buena administración exigen tener preparado el modelo para cuando la ansiada recuperación económica llegue también a las arcas públicas. En ese momento, la Comunidad de Madrid deberá estar preparada. También las universidades deben conocer con antelación el modelo de financiación para poder adaptarse a tiempo. En esencia, el sistema de financiación diseñado combina una aportación básica de recursos con otra de carácter variable. Para el futuro se considera más eficiente para los propósitos de modernización educativa que los incrementos en la financiación universitaria se canalicen fundamentalmente a través de financiación variable que incentive la adopción de las mejores prácticas internacionales, la mayor competitividad de nuestros centros, la apertura al exterior, en fin, la mejora en la calidad del sistema universitario.”

 

Los objetivos están claros. Como la crisis, servirá de excusa para justificar-donde convenga- las insuficiencias de financiación de la Universidad Pública, las preferencias de la EMES queda claro que responden a planteamientos de financiación. A través de la financiación se consagrara la existencia de universidades “básicas“ y “de excelencia”.

 

La preferencia de la investigación sobre la enseñanza responde a que la investigación puede ser-o al menos eso pretende- una importante fuente de financiación. Y finalmente “la flexibilidad” en la contratación permitirá aupar a los afines y prescindir de los críticos, en un primer paso hacia la progresiva desaparición del funcionariado en la Enseñanza Superior.

 

La EMES plantea las bases de una nueva forma de entender la Universidad, que nos afecta inevitablemente a todos. Las consecuencias de esta nueva legislación es algo que tenemos que discutir entre todos los afectados y CUPUMA considera que es absolutamente imprescindible hacerlo en los departamentos, juntas de facultad/escuelas,  claustros, asociaciones de alumnos, plataformas unitarias, etc, antes de que nos encontremos con los hechos consumados.