Transcribimos aquí la carta enviada hoy por los compañeros de CC.OO./UPM, porque expresa el sentir de los miembros de la Coordinadora UPM y como no se puede decir mejor, usaremos sus palabras ;-)

Si preferís ver el documento original, pinchad aquí.

 

EL CLAUSTRO INANIMADO

Cuando un órgano democrático o participativo basa su composición en listas dirigidas desde quienes ostentan el poder, pasa lo que pasa: que deja de ser democrático y, sobre todo, participativo.

Ayer, 26 de junio, la mayoría de claustrales de la UPM demostraron su indiferencia con los recortes, los despidos, la situación de la UPM y todo aquello que no sea su ombligo, sus intereses y sus chiringuitos.

De los casi 300 miembros del Claustro de la UPM, acudieron ayer a debatir la situación de nuestra Universidad algo más de 60...

... por lo que, a falta de quórum, el Claustro ni siquiera llegó a celebrarse...

Por supuesto que habrá quien haya tenido obligaciones ineludibles; por supuesto que estamos en épocas de exámenes; por supuesto que los sesenta y seis que acudieron no tienen culpa alguna; pero la impasibilidad general resulta mucho más que preocupante.

Se podría haber discutido, pronunciarse sobre lo que puede suponer (ojalá nos equivoquemos) el fin, la privatización, la precarización, o como lo queramos llamar de la UPM. No se pedía a nadie que votara a favor ni en contra de nada; se pretendía que el Claustro opinara y debatiera libremente, y que llegara a la conclusión que fuera oportuna, pero ni eso.

Las razones de las ausencias habrá que preguntarlas claustral por claustral, por los propios electores que un día les escogieron con su voto, y que cada uno, obre en consecuencia.

Para quienes no hacemos las cosas sólo por el resultado que puedan tener, sino porque estamos convencidos de ellas, y nuestros objetivos no son ni el Rector ni el Equipo Rectoral de turno, sino la gente, nuestros compañeros y afines, los que necesitan, en definitiva, tener una esperanza de que hay otra manera de ver la gestión de una institución pública y, por qué no, la política en general, esto no es sino la constatación de que el Claustro, en lugar de ser lugar de encuentro, debate y participación, es un mero trámite.

Incluso habrá quien opine que no es más que un mercadeo de voluntades o desganas.

 

Descanse en paz el Claustro.

Descansen las conciencias

Descansen los estómagos...

... mientras puedan.

27 de junio de 2013