En el Consejo de Gobierno del pasado sábado 9 de marzo se produjo un fraude manifiesto en la votación. El resultado de la votación fue: 23 votos en contra, 1 abstención y 30 votos a favor de los presupuestos del 2013, en donde se incluían las medidas de 301 despidos del personal de administración y servicios (PAS) y la reducción del 50% del complemento autonómico a los profesores. El Consejo de Gobierno del 23F fue retrasado fundamentalmente porque casi todas las Juntas de Escuela y Facultad se habían pronunciado en contra del presupuesto que incluía los recortes en el Capítulo I antes señalados. 

¿Cuáles han sido las posteriores maniobras del equipo rectoral? 

  1. Después del 23F, el equipo rectoral, intentó conseguir una firma de los sindicatos que pudiera servirle de aval jurídico de los despidos. Abrió una mesa de negociación, donde no hizo ninguna propuesta nueva, pero rechazó las propuestos de la parte social y les echó la culpa del fracaso de las negociaciones.
  2. Por otra parte, desde el rectorado se diseñó una estrategia para repetir votaciones en los centros que ya se habían manifestado en contra de los recortes. Se orquestó una campaña para generar miedo ante la situación económica de la Universidad y la posible intervención de la Comunidad de Madrid. 

Pero a pesar de esas maniobras ninguna Junta de Centro se pronunció a favor de los recortes propuestos por el rectorado. 

Aunque es obligación de los Directores y Decanos de Escuelas y Facultades el ejecutar los acuerdos de sus Juntas de Centro, hubo varios Directores que traicionaron el mandato de su Centro. La aritmética más elemental demuestra el fraude. Sumando los votos de los Directores cuyas Juntas se manifestaron contra los recortes, los votos de los alumnos, y de los miembros del Consejo de Gobierno que también manifestaron públicamente su voto en contra, esa suma supera con creces los votos necesarios para rechazar esos presupuestos que incluyen los despidos y recortes. 

Además del fraude de los Directores, no se puede pasar por alto que el Consejo de Gobierno se celebrara fuera de la UPM y con la protección de diez furgonetas y numerosos efectivos de la Policía Nacional, comprobándose que la Universidad Politécnica está en "estado de sitio", ya que ni el Rector puede estar en su despacho, ni se puede reunir el Consejo de Gobierno sin un estremecedor despliegue de la Policía Nacional. 

La Comunidad de Madrid ya ha intervenido económica y policialmente la Universidad Politécnica. El Sr. Conde ya no es el Rector de la UPM, es el interventor de confianza de la Consejera de la Comunidad de Madrid.